Noruega regresa al Mundial con Ståle Solbakken, Martin Ødegaard como líder creativo y Erling Haaland como gran amenaza de gol. Su eliminatoria europea fue dominante, con pleno de victorias, alto volumen anotador y resultados que cambiaron la percepción internacional del equipo.
La identidad noruega mezcla presión coordinada, envíos verticales, presencia aérea y sociedades entre Ødegaard, Haaland, Alexander Sørloth y extremos como Antonio Nusa. No aparece entre los máximos favoritos al título, pero varios análisis la tratan como selección incómoda y aspirante real a avanzar si controla emociones, profundidad de plantilla y partidos cerrados.