Corea del Sur aterriza como potencia asiática estable, dirigida por Hong Myung-Bo y con Son Heung-Min como capitán y emblema. Su clasificación fue sólida en AFC, reforzada por una columna vertebral con Kim Min-Jae, Lee Kang-In y Hwang Hee-Chan como nombres de peso, sujetos a forma y disponibilidad.
El equipo mezcla presión coordinada, salidas rápidas y calidad técnica entre líneas. Las proyecciones lo ven peleando el segundo boleto e incluso el liderato si controla los partidos cerrados. Su reto será convertir experiencia internacional en regularidad ante rivales europeos y la localía mexicana.